jueves 21 de mayo de 2009

Imágenes para el instituto (VII): elementos de arquitectura (II)

Volvemos hoy con un conjunto de fotografías realizadas en el centro, en torno al tema de la entrada anterior: los elementos que conforman la arquitectura cotidiana de un edificio destinado a la educación, muchos de los cuales se aplican, en general, en nuestras viviendas de uso común.
Al hilo de todo lo publicado y de lo que resta por publicar, reflexionaba de nuevo sobre el inmovilismo didáctico de este país, -aunque, afortunadamente, de un tiempo a esta parte las cosas han ido cambiando de forma muy significativa-, y recordaba una entrada antigua en los foros de culturaclasica.com, cuando el debate giraba en torno a la bondad de impartir clase de griego con el Berenguer Amenós. La decidida defensa de este libro por parte de muchos docentes, al que no puedo definir como manual o método, sino como lo que es, una gramática, me ratifica en uno de mis planteamientos básicos: mientras no entendamos la diferencia entre gramática y método, jamás nuestro alumno adquirirá un léxico superior a cien palabras, y mucho menos aún de su realidad cotidiana, que en una parte compartíamos con los griegos. También los griegos tuvieron techos y columnas para sus templos y residencias, y contaron con patios en sus casas pero, como de costumbre, todo esto en España no interesa... Estudiemos el Berenguer Amenós. En el resto de Europa se trataría como una gramática de referencia...

Elementos_de_arquitectura_2

3 comentarios:

Gustavus Ficus dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con respecto al Berenguer Amenós. Es más, creo que está sacralizado por muchos, como si fuera la Biblia del Griego en España. Mi experecia fue pésima con él la verdad. En 3º BUP y COU aprendí griego con el Reading Greek y su método inductivo, pero en 1º de Filología Clásica me "encajaron" el Berenguer y llegué a tener tanto odio por el griego que estuve a punto de dejar la carrera. Además no sé por qué tanto "amor y apego" por un libro con una visión muy desfasada de la lingüística. ¿¿¿¿¿¿¿¿¿Os imagináis que nuestros alumnos estudiaran Lengua Española o Inglés con una Gramática de los años 40???????

Ana dijo...

Es triste pero real, hay compañeros que usan el Berenguer Amenós como libro de texto y que se enorgullecen de eso. Nunca se han planteado lo que es método o metodología. No quiero pensar lo que sus alumnos deben pensar del griego. Lo que no entiendo es la razón que puede mover a un docente a no preocuparse por sus alumnos o por su materia existiendo otras opciones. Lo más ridículo es que son precisamente esos compañeros los primeros en quejarse cuando no salen las horas por falta de alumnos, ¿y se extrañan? En fin, que ellos se lo pierden.
Gracias de nuevo, Emilio, por compartir ese material tan inspirador. Creo que ese es el camino para que el griego no sea enterrado del todo de nuestros planes de estudio.

Emilio Canales dijo...

Efectivamente, algo está cambiando en este país, y gente como vosotros haréis posible que, en un plazo de tiempo no muy lejano, no se cuenten por legiones los que prefieren no dar un solo paso a favor de nuestras materias. Es triste, pero cierto, que los alumnos de Griego son minoría y poco parece importarnos. ¿No tendrá algo que ver en ello la metodología?
Muchas gracias por vuestros comentarios.

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