Al concluir esta primera serie de imágenes sobre la realidad de un centro educativo -en este caso, referente a uno de los lugares más concurridos: la cantina-, me viene a la mente el profundo abismo que nos diferencia de Europa en la docencia de las lenguas clásicas.
En las IV Jornadas de Culturaclásica.com tuve la oportunidad y el placer de charlar con Juan Coderch Sancho, uno de los pocos profesores españoles que han intentado adaptar el griego antiguo a las necesidades de expresión de la realidad contemporánea, y que actualmente trabaja en la Universidad escocesa de Saint Andrew. De sus palabras deduje la distancia de años luz que aún debemos recorrer los docentes de Clásicas para reencontrarnos con formas mucho más naturales y lógicas de enseñanza de una lengua considerada extranjera por los anglosajones. ¡Qué lejos estamos de organizar un campamento de inmersión lingüística para el griego antiguo o el latín, y menos aún en verano, y trabajando, ante todo, el aspecto oral!
Hasta el mismísimo Aristóteles emplearía artículos de la vida cotidiana como la cuchara, el cuchillo o la servilleta, pero todos estos términos están condenados al olvido (en este sentido admito que el latín y el griego son no lenguas muertas, sino lenguas con palabras muertas, o más bien asesinadas, por haber padecido el ostracismo de la docencia hispana): si no aparecen en las escasísimas palabras que aprende nuestro alumnado, jamás volverán a la vida...
Y ahora, la pregunta capciosa, acaso retórica: ¿qué universitario / docente puede designar más allá de unas decenas de artículos de uso cotidiano en griego, sin que le surjan dudas incluso en las más elementales? La pregunta y la polémica queda en el aire. También esto es aprender griego y, quizá, teníamos que haberlo aprendido en la Universidad...
Cantina_utensilios
Con cada serie de imágenes puede proponerse una amplia batería de actividades relacionadas con el léxico y la civilización grecolatina, que pondré a disposición de quien esté interesado en ello.
En las IV Jornadas de Culturaclásica.com tuve la oportunidad y el placer de charlar con Juan Coderch Sancho, uno de los pocos profesores españoles que han intentado adaptar el griego antiguo a las necesidades de expresión de la realidad contemporánea, y que actualmente trabaja en la Universidad escocesa de Saint Andrew. De sus palabras deduje la distancia de años luz que aún debemos recorrer los docentes de Clásicas para reencontrarnos con formas mucho más naturales y lógicas de enseñanza de una lengua considerada extranjera por los anglosajones. ¡Qué lejos estamos de organizar un campamento de inmersión lingüística para el griego antiguo o el latín, y menos aún en verano, y trabajando, ante todo, el aspecto oral!
Hasta el mismísimo Aristóteles emplearía artículos de la vida cotidiana como la cuchara, el cuchillo o la servilleta, pero todos estos términos están condenados al olvido (en este sentido admito que el latín y el griego son no lenguas muertas, sino lenguas con palabras muertas, o más bien asesinadas, por haber padecido el ostracismo de la docencia hispana): si no aparecen en las escasísimas palabras que aprende nuestro alumnado, jamás volverán a la vida...
Y ahora, la pregunta capciosa, acaso retórica: ¿qué universitario / docente puede designar más allá de unas decenas de artículos de uso cotidiano en griego, sin que le surjan dudas incluso en las más elementales? La pregunta y la polémica queda en el aire. También esto es aprender griego y, quizá, teníamos que haberlo aprendido en la Universidad...
Cantina_utensilios
Con cada serie de imágenes puede proponerse una amplia batería de actividades relacionadas con el léxico y la civilización grecolatina, que pondré a disposición de quien esté interesado en ello.

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